Los préstamos de capital privado

En esta sección vamos a explicarle un poco más detalladamente sobre el capital privado a fin de intentar satisfacer, en caso de que la tenga, su curiosidad.

Así pues diremos que Capital Privado se entenderá como la  cantidad de dinero que se presta entre personas particulares ya sean éstas físicas o jurídicas. Entendiendo que ninguna de estas personas es una entidad bancaria o financiera.

Está claro que como definición genérica que es de capital privado recoge gran número de matices, opciones y particularidades. Tan es así, que con ella podríamos hablar desde fondos internacionales ocupados en llevar a término adquisiciones, por ejemplo, de grandes compañías hasta modestos prestamistas particulares que podemos encontrar en cualquier pequeña población.

Flexibilidad es la primera característica que tenemos que tener presente cuando hablamos de capital privado, ya que el prestamista privado está dispuesto a aceptar riesgos que las entidades bancarias convencionales no están dispuestas a asumir hoy en día como la compra final de un bien inmueble.

capital privado

Finalizando, y a modo de un pequeño apunte histórico del concepto Capital Privado, comentar que en sus orígenes estaba destinado a las empresas o proyectos empresariales de nueva creación que no disponían del capital necesario o credibilidad suficiente para financiarse a través de las entidades financieras convencionales. Así el Capital Privado hacía también un doble papel a parte del principal, y este era el de asesoramiento y experiencia para el nuevo proyecto empresarial.

El inversor privado aportaba el capital privado a modo de “capital riesgo”, es decir que se exponía la posibilidad de que el proyecto fracasase y perdiese su capital, o a que el proyecto fuera exitoso y pudiera recoger buenos beneficios.

Capital privado; Rasgos importantes

 

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La forma correcta de definir capital privado es decir que se trata de una cantidad de dinero que se presta entre personas particulares ya sean estás, físicas o jurídicas. Qué queremos decir con esto, que el capital privado entra en juego cuando entre las partes intervinientes ninguna es una entidad financiera tradicional. El hecho de que está sea una definición genérica esconde múltiples matices y particularidades ya que el concepto de capital privado es muy amplio. Teóricamente puede abarcar desde cuantiosas operaciones por lo general, realizadas por fondos internacionales (por ejemplo la compra de una compañía por inversores privados o alguna otra similar) hasta el prestamista del barrio.

La principal ventaja al invertir en capital privado (en todos sus niveles) es su alto grado de flexibilidad. Esto hace que los prestamistas asuman riesgos que las financieras o entidades bancarias tradicionales no están dispuestos a asumir hoy en día como la posible adquisición final de un bien inmueble como puede ser un piso, una casa, un local, etc.

Dentro de esta definición genérica para lo que se conoce como capital privado existe el capital de riesgo (Venture capital en idioma inglés) que no es más que aquel capital que se destina a financiar emprendimientos en sus inicios, etapa que implica grandes riesgos de fracaso, pero también la posibilidad de obtener un grandes beneficios económicos. Recientemente el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) hizo una sugerencia para modificar la nomenclatura de está definición que de ahora en más pasaría a llamarse Capital emprendedor, principalmente para evitar las connotaciones negativas que tiene llamarlo capital de riesgo. Desafortunadamente el concepto de capital privado tiene connotaciones negativas para muchas economías.

Lo cierto es que el capital privado en sus orígenes estuvo enfocado al financiamiento de jóvenes empresas, de reciente creación que no cuentan con el capital necesario, o historial como para poder acceder a los mercados de financiamiento tradicionales para su desarrollo y crecimiento. Otra opción es financiar proyectos de expansión o crecimiento de empresas ya establecidas pero que no pueden ser financiados por la banca o el mercado público de capitales.

Además de cumplir con la función de actuar como proveedor de financiamiento, el capital privado se convirtió en un socio estratégico de la empresa, cumpliendo a la vez el papel de asesor de la empresa, esto quiere decir, que se involucrará de manera directa con la administración para asegurar que su inversión alcance el éxito. Ésta es una de las razones por la cual también se lo conoce como “dinero inteligente”, ya que no solo contribuye con capital, también aporta asesoría financiera estratégica, legal y operativa, al mismo tiempo que aporta contactos, tanto comerciales como financieros y el buen fin de donde invertir dinero.

Antiguamente los prestamistas que deseaban inversiones de capital privado se constituían como un fondo de inversión que captaba dinero de inversionistas privados para canalizarlo a la empresa en la que han invertido a cambio de una participación en su capital de riesgo. Otras estrategias podían ser, financiar proyectos que involucran el 100% de la compra de una empresa, el financiamiento de empresas en reestructuración financiera, operativa o en quiebra, y otras tantas situaciones similares que nada tienen que ver con nuestra propuesta de inversión en donde el inversor no deposita jamás el dinero en nuestra empresa.

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